Era una tarde triste, la guerra había terminado y el caballero de cristal era el único sobre viviente. Se encontraba herido mortalmente, cansado y agotado, después de la feroz lucha; en la cual, había perdido valiosos amigos. La guerra de los 12 años, aquella por la cual el había luchado contra un enemigo formidable, había terminado, se había entregado al máximo, había dado todo de si, había luchado como solo los grandes caballeros saben hacer, con el corazón el mano; sin embargo, no fue suficiente. A su alrededor, se encontraban los restos de sus compañeros de armas, muertos, mutilados, agonizando, heridos de muerte igual que el, pero el era diferente, el sabia que no debía morir y se en rumbo a buscar nuevos horizontes, nuevas tierras, ciudades, ilusiones y aventuras por las cuales valiera la pena vivir, pero el caballero de cristal era cociente que tal ves no llegara muy lejos. En la última batalla, había recibido un daño severo, las heridas que tenia no solo eran físicas, esas eran las que menos le importaban, también tenia dañado su orgullo y el alma; mientras caminaba por un bosque solitario buscando un lugar propicio donde pasar la noche, el recordaba cada episodio de las batallas, entre triunfos y derrotas, el caballero de cristal recordaba por que es que el y sus compañeros habían desencadenado tal guerra, recordaba, su pueblo, recordaba a su familia, a su esposa , hijos y amigos, en suma, recordaba cada cosa que lo llenaba de vida, de alegría y simplemente no soportaba el dolor de haberles fallado, sabia que todo estaba destruido, que su pueblo había sido invadido, que sus familiares estaban muertos y todo lo que el había construido con gran esfuerzo y amor durante tanto tiempo, se había ido para no volver jamas.
Ya había caído la noche, sus pasos cada ves se hacían mas pesados, necesitaba descansar.
A orillas de un riachuelo, encontró una cueva que le serviría de refugio temporal mientras mientras recuperaba las fuerzas que lo habían abandonado. Casi no podía moverse por lo que solo se apoyo en una de las paredes de la cueva buscando poder dormir; sin embargo los recuerdos lo atormentaban, sus pensamientos se perdían en aquellos momentos felices que nunca volverían, de un momento a otro sus ojos se llenaban de lágrimas, "ya no tengo nada por que vivir", se repetía para si mismo, "ya no", "ya no" , "ya no puedo", el dolor se incrementaba, la nostalgia lo invadía, eran momentos donde sentía cerca el final. Pero de pronto reaccionaba, sacando una fortaleza y temple de lo mas profundo de su ser, se recomponía, no sabia exactamente como ni porque tenia en su interior esa fuerza que lo hacia aferrarse a la vida, pero era suficiente para poder seguir adelante, sabia que tendría nuevas emociones y, tal ves, podría encontrar la paz y felicidad que tanto añoraba. Trababa de curar sus heridas lo mejor posible, y mientras los hacia, recodaba por que le habían puesto el singular nombre de "Caballero de Cristal"...
- Fabio, Fabio....
- hola, Cristóbal, como estas....?
- es verdad lo que dicen ?, es verdad que vas a la guerra...
- si, es verdad....han pasado 5 años, es hora de ir a cumplir con mi deber...las cosas estas que se ponen feas por allá....hay que ir a apoyar...
- ahora eres conocido como el "Caballero de Cristal"
- jajaja... el que?....las cosas que se les ocurren a los niños...
- pero no han sido ellos....esta ves ha sido....
- ya Cristóbal mejor no me lo digas.....no te vayas a meter en problemas...y porque me llaman de esa manera?
- a bueno....se dice que eres como un cristal, por el cual se puede ver tus sentimientos, tus temores, tus virtudes, eres una persona transparente y honesta...de las pocas que quedan...pero también eres frágil y sensible, como un cristal, ...
por todo eso eres reconocido Fabio...
Fabio se quedo en silencio, pensando...
- pues suena mejor de lo que realmente es, la gente se aprovecha, ser sincero y transparente suele tener muchos inconvenientes, cuando descubres tus ideas, sentimientos y tu alma tal y como es en realidad, la expones y puedes salir muy lastimado...supongo que por eso es lo de frágil y sensible..ja -se dibujo una leve sonrisa en su cara.
- bueno supongo que si, y cuando partes?
- mañana al amanecer.
- mucha suerte viejo amigo, espero verte pronto.
- yo espero que la guerra acabe pronto...
(...)
Cristóbal estaba muerto, había caído en batalla 2 años mas tarde combatiendo al lado de Fabio quien lo vio morir.
Fabio, el caballero de cristal, estuvo en la cueva hasta el medio día siguiente, luego de eso se en rumbó en su búsqueda de la paz y felicidad que tanto deseaba. No sabia hacia donde exactamente, hace mucho tiempo atrás, el había escuchado de boca de un compañero de armas, la leyenda de una semidiosa que existía en un pueblo no muy lejano , la cual tenia la capacidad de poder llenar de felicidad a quien ella quisiera.... "eso seria estupendo" , pensaba Fabio, pero sabia que probable mente solo era eso, una leyenda.
Luego de una larga caminata encontró un valle verde y amplio, comenzó a explorarlo, y luego de unos minutos se dio cuenta que un extremo de el , había una loma cubierta de bellas flores, comenzó a subir, y al llegar a la cima, no pudo quedar mas sorprendido; ante sus ojos tenia un hermoso pueblo, se notaba que recién estaba surgiendo, comenzó a caminar lentamente, algunos lo miraban extrañados, otros con miedo, el al igual que ellos se encontraba sorprendido, de pronto su sorpresa llego al máximo cuando escucho su nombre en voz de una mujer...
- Fabio ?
- Fabio , realmente eres tu ?...

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